Los vampiros son seres despreciables
Kendra se queda dormida sobre el pecho de Rowan, luego de haber tenido sexo con él dos veces en la orilla del lago, cayó rendida en sus brazos.
—Qué lindo, Kendra, es disfrutar estos momentos —besa suavemente su cabeza, Rowan la tiene en sus brazos, dormida en su pecho —Aún no puede creer que vas a ser mía, mi amor y para toda la vida.
Luego de un bello momento, ella se mueve y se despierta, lo mira y mira todo el alrededor, se acerca —Yo lo soñé o hicimos el amor aquí.
Rowan, que estaba sentado junto a ella, sonríe, la mira, la abraza y de un solo giro la recuesta en el suelo, quedando él sobre ella.
—No lo soñaste, mi amor, fue tan real como es este beso y como es esta caricia —comienzan a besarse apasionadamente.
—No, Rowan, para, mira si alguien pasa por aquí y nos ve —ella comienza a mirar por los alrededores el lugar y parece desolado, como si estuviera abandonado.
—Mi amor, aquí no hay problema, hace una hora que estamos desnudos los dos y c