Una encantadora, luna de miel llena de sorpresas
El sonido del mar llenaba el aire, las olas rompían suavemente contra la arena blanca mientras el sol comenzaba a descender en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos dorados y rosados.
Kendra observaba por la ventana del auto, con los ojos brillantes de emoción. —No puedo creer que estemos haciendo esto —dijo en voz baja.
Rowan, conducía, pero su mano estaba sobre ella, la miraba con una sonrisa tranquila. —Te prometí una gran sorpresa, acá esta