Un amor fuera del reino
La casa estaba en silencio, demasiado silencio.
Any estaba en la cocina, apoyada contra la mesada, mirando una taza de té que ya se había enfriado, no tenía hambre, no tenía sueño, tenía dolor y tristeza.
Escucho el timbre… lo sintió a él y cuando abre la puerta ahí estaba.
—Vine a disculparme. —dijo la voz grave frente a ella.
Any cerró los ojos un segundo ante de cerrar la puerta, Eliot impidió que lo hiciera, sin esa postura arrogante que solía usar, estaba solo él.
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