Estrella y Trueno
Mientras ellos se besaban, Demetrio comenzó a toser.
—Disculpen, se separan y Kendra tiene un color rojizo en todo su rostro, su cara parece una fresa.
Rowan se siente orgulloso de demostrar que está junto a Kendra, que lo haya elegido a él.
—Demetrio, nos verás más seguido por aquí, él es Rowan, mi amigo y sabes que —él niega con la cabeza.
—Le gustan los caballos como a mí, y no sé si notaste que Estrella y Trueno lo aceptaron, cuando rechazan a todos los que se les acercan —Kendra sonríe; está emocionada, lo toma de la mano fuerte como si temiera que se escape.
Él siente el nerviosismo de ella, siente vibrar su cuerpo, temblar.
—Tranquila, amor, ya está —le susurra en su oído; ella lo mira y le regala una bella sonrisa que le ilumina la cara.
Demetrio los observaba —Sí los vi cuando se iban y me llamó mucho la atención que no lo patearon como suelen hacer este par —dice y mira a los caballos que suelen hacer esa travesura de patear y morder a las personas.
—¿Cómo