Aledis pasó tres meses en la cárcel y otros tres en una institución psiquiátrica a pesar de ser inocente. Remedios consiguió superar el accidente, pero su locura la llevó a quedar postrada en una silla de ruedas. Al principio, el odio era mayor y no fue capaz de aceptar que su mala fortuna era producto de sus acciones. Sin embargo, tras las innumerables terapias psicológicas que Brais costeó, la mujer comenzó a ver la vida de otra forma y retiró los cargos. A pesar de las continuas atenciones de
SARAH LANCESTER
¡Hola a todos! Espero que os haya gustado la primera parte de esta novela. Después del Epílogo, publicaré un capítulo extra y, tras él, viene la historia de Cristian. Espero que queráis conocerla.