En el momento que la pareja se marchó Karla borró la sonrisa y enfrentó a Cristian.
—Ni sueñes que voy a ir a esa reunión, no sé qué te traes, pero conmigo no cuentes. —Se levantó e intentó simular enfado, porque la realidad era que sus sentimientos eran otros—. Ahora mismo me marcho, ¡estás loco!
Aquel hombre estaba acabando con su poca salud mental. Durante toda la permanencia de Brais y Aledis, estuvo sufriendo sus besos robados. Cuanto más cariñosos se comportaba el matrimonio, más intentab