—Por favor—, le ruego dando un paso atrás.
—No sé por qué haces esto—, me estremezco, dando otro paso atrás.
Él sonríe. No está bien. No es como debería ser una sonrisa. Es como si se me parara el corazón.
—¡Socorro! — Grito empujándome a su alrededor y corriendo hacia la puerta.
Me agarra por el pelo y me tira al suelo. El dolor que me sube por la caja torácica se intensifica.
Me agarro el costado derecho y me pongo de pie. Tengo que aprovechar cualquier oportunidad de salir de aquí y sal