- ¿ Y bien ? - pregunté con premura debido al silencio incómodo que se había extendido en el local.
La joven que me miraba incrédula y totalmente intranquila finalmente y después de aclararse la garganta exclamó.
- ¡ Qué joven! Pensé que me encontraría a una mujer cansada de la vida, experimentada y con unos cuantos años encima, pero, en su lugar, mi terapeuta es una mujer joven y hermosa.
Sonreí, tratando de mostrar calidez, pero, algo en ella, me hacía dudar del encanto mostrado.
- Soy l