—¡Tessa! —exclamó Eric poniéndose en pie para darle la bienvenida en el comedor.
Tessa llegaba con piernas temblorosas. No había visto a los padres de Eric desde la noche anterior, cuando se habían besado delante de todo el mundo en el baile.
—Buenas tardes —saludó educadamente.
—Ven a sentarte al lado de mamá —le indicó señalando una silla vacía.
Su madre lo miró igual de sorprendida que Tessa. ¿Qué se proponía? A Tessa le había gustado que llamara «mamá» a su madre. Le había parecido muy ca