Punto de Vista en Tercera Persona
Lila permanecía en el centro de su habitación, con la mirada fija en la Gema Lunar que descansaba sobre el tocador. Alguna vez había brillado con fuerza, pero ahora su luz apenas palpitaba, débil, como si estuviera enojada.
La piel en la base de su cuello seguía enrojecida y ampollada por la quemadura de hacía apenas unos minutos.
Desde aquel intento fallido por activarla con su sangre, no se había atrevido a volver a usarla.
Tenía que funcionar, era su derecho