—Por el amor de Dios, se trata de Lila Blackwell… por supuesto que va a armar un escándalo. Ser el centro de atención es lo que mejor se le da —dijo Irene al accionar la cisterna.
La puerta del cubículo se abrió de golpe cuando ella salió, alternando para vernos a las dos. Nosotras la observábamos con los ojos muy abiertos, por lo que puso los ojos en blanco y se dirigió al lavabo.
—Pero como futura Luna, no puedes dejar que esa perra te quiebre, debes mantenerte firme y demostrarle a la manada