Seduciendo al rey de la mafia 20. Son demasiados
Guardamos un silencio sombrío entre todos.
—En este momento sugiero cambiar de ubicación. —Mi tío mantuvo un tono serio. ——Me contrataron para secuestrar a Darianna antes de las tres de la tarde, y ya se aproxima ese momento. —Mientras observaba su reloj, hablaba con tranquilidad. —Es necesario que nos movamos.
—Podríamos dirigirnos a una de mis propiedades; creía que este lugar era el más seguro de todos mis casas, pero parece que me equivoqué. —Dimitrik rozó suavemente mi mano con la suya hast