Seduciendo al rey de la mafia 15. Caos
Ese día me mantenía en el jardín revisando pues le había avisado a quien me contrato que me había quedado sin arma. Este me había contactado para que buscara en el jardín otra arma. Recorría los rosales con calma, inclinándome entre los arbustos de vez en cuando intentando localizar el area que me dijo que revisara. Me había recomendado hacerlo a esa hora pues no podría entrar en la noche.
—Disculpe, señorita, ¿ha extraviado algo?
Levantaba la mirada y observaba al encargado de jardinería. Era