48. Mira hacia el blanco
La sala estaba iluminada por el suave resplandor de las luces de laza. La luz iluminaba de manera intensa las piezas del monopolio esparcidas por la mesa, estaba disfrutando del momento de distracción que Benjamín me había proporcionado. Estaba sumamente aburrida pues al despertar el estaba ya en la sala, asi que lo obligue a que compráramos un Monopolio para distraerme.
Había sugerido esa idea, ya que no tenía muchos momentos de diversión en mi juventud con mi hermanos ya que siempre estaba