25. No juegues con fuego, Eloise
Salimos de la cafetería, yo tenia mi tercer vaso de cafe en mi mano, disfrutando del aire fresco que me azotaba el rostro. El atardecer ya era palpable por lo que nos daba a entender que habían pasado varias horas. Noah caminaba a mi lado, transmitiendo esa calma que siempre mostraba desde que nos encontramos en ese accidente. Tras tomar un sorbo de mi café, su mirada se volvió penetrante mientras atravesábamos la calle. Sus ojos verdosos me escudriñaban con intensidad, como si estuviera a punto