24. Destino
Las campanas de la tienda de mecánica sonaron cuando Noah y yo entramos, de inmediato me invadió un sentimiento de incomodidad. La charla del mecánico y el sonido de herramientas de fondo me recordaban lo que había sucedido. Todavía experimentaba una sensación de pesar en el corazón debido a haber provocado el incidente; me resultaba imposible contener las disculpas.
—Lo siento tanto, Noah. —Repetí totalmente apenada con la cabeza baja mientras observaba a un mecánico que revisaba los daños del