••Narra Evangeline••
La mano me hormigueaba.
La fuerza que usé fue más de la que creí posible, girando su rostro a un lado. Una marca rojiza comenzaba a formarse en su mejilla.
No pude evitarlo.
Lo primero que vi cuando abrí los ojos, fue su rostro. Sus ojos dorados. Y una rabia me inundó, atravesándome como una flecha.
Las imágenes no vinieron a mí de golpe, ya que jamás se fueron. La discusión con Cipriano, las palabras de Silvia, la copa alterada. Me usó como cebo. Dejó que me atacarán