La maestra los miró con lio y realmente no supo qué decir en ese momento tan tenso.
Como Abigaíl tenía que marcharse, la maestra decidió terminar con la reunión para no quitarle más tiempo.
—Bueno, señorita Andrade, cualquier cosa que ocurra con Carla, yo la voy a llamar. A veces nos preocupa su agresividad y su poca motivación para terminar los trabajos —le dijo la maestra de forma discreta—. Creemos que debe extrañar a su madre, debe ser difícil…
—Sí, gracias. Voy a hablar con mamá para que