Oliver regresó a casa hecho una furia
Se tuvo que escabullir por las escaleras y meterse a la ducha. Necesitaba blanquear sus pensamientos y cavilar con claridad.
Se había vuelto tan loco que, hasta había pensado en ir a buscar a Abigaíl a los restaurantes de sushi de la ciudad y salvarla de esa cita forzosa con Javier.
Pero Javier también era su estudiante. Si hacía algo así, se expondría terriblemente y sus problemas comenzarían.
Simona y sus hijas lo estaban esperando, mientras preparaban la