Se quedó mirando el teléfono algunos segundos, con Simona a su lado, quien le observaba con preocupación.
—Di algo, por favor —suplicó la mujer tocándose las manos con ansiedad.
Desde que se había encontrado con Abigaíl en la feria local y se enfrentó a ella con la verdad, la mujer cambió por completo su perspectiva de las cosas. Ahora comprendía la profesión secreta de la joven y no la criticaba, muy por el contrario, la comprendía.
Entendía que todo tenía una razón noble que la hacía tragars