64. ¿CUÁNTAS VECES TENGO QUE DECIR ADIÓS?
OWEN
—¡¿Cómo que no encuentras mi móvil?! ¡¿Será posible que tenga que subir de nuevo?!
Miraba a mi abuela discutiendo acalorada con el chófer.
Ya estaba sentado en la parte trasera del Mercedes, listo para abandonar finalmente el hospital.
—…no puedo dejar solo a Owen…
—¿Quién se lo va a robar del estacionamiento? Y además, hay otro guerrero vigilando la salida.
—Vayan a buscar el móvil, yo estoy bien.
Les dije, cansado de sus alaridos.
Aunque reacio, el hombre caminó con ella h