Capítulo 59. Markos
Markos.
Di dos pasos hacia la puerta cuando esta se abrió de golpe. Seis berserkers entraron con el ceño fruncido, apretando las mandíbulas como si acabaran de recibir malas noticias.
Los líderes gruñeron, molestos por la interrupción.
—¿Qué ocurre? —preguntó Ilmar con irritación.
—Hemos perdido comunicación con todos los centros de entrenamiento en América —informó uno de los recién llegados, sin rodeos.
El silencio que siguió fue pesado.
Casi tangible.
Algo estaba pasando.
Algo importante.
Pe