Capítulo 79. Markos Inicios Parte VIII
Yo nunca había tocado a Denia. Respetaba su duelo por su ex pareja. No quería reclamar un lugar que ella todavía no podía ofrecerme. Bastaba con verla respirar cerca de mí para sentir que ese era el paso adecuado. No había prisa.
Pero ahora… ahora las palabras burlonas de los lobos, las cajas con muestras de semen clasificadas por números, las miradas raras que recibíamos… todo tenía sentido.
Y dolía.
Tomé su mano con suavidad, como si cualquier presión pudiera romperla más de lo que ya estaba,