Capítulo 80. Markos Inicios Parte Final
Enterrar a tu Luna no es algo para lo que uno pueda prepararse.
Ni siquiera cuando ya la viste morir.
Ni siquiera cuando todavía la estás sosteniendo mientras el calor abandona su cuerpo.
La llevé más adentro del bosque, hasta una zona donde los árboles crecían más juntos y el aire olía a tierra húmeda en lugar de a gasolina. No había pala. No había herramientas. Solo mis manos y la desesperación.
Me arrodillé y empecé a escarbar.
Una y otra vez.
Arañaba la tierra con las manos desnudas hasta q