Capítulo 15.
Alcancé a susurrar el nombre de Selene antes de que me empujaran hacia el pasillo.
Ella salió de un salto de su cama y se dirigió hacia mi pequeña que lloraba desconsolada.
—Yo cuidaré de tu hija.
Fue lo último que escuché antes de que la puerta fuera cerrada de golpe tras de mí y un lobo gruñera en mi dirección.
El lobo detrás no me dio oportunidad de preguntar nada más; su empujón me obligó a avanzar por el corredor. Más adelante, otra puerta se abrió y una hembra salió arrastrando los pies,