P.O.V. Adriano.
Sabía que este hombre no se negaría viendo esa cantidad de dinero, aunque ahora me está haciendo preguntas muy serias.
—Está bien, pero antes de contestarte, dime, ¿qué pasó como para que te quieras divorciar de mi bella hija? —me preguntó y sé perfectamente bien lo que trama este hombre. Pero lo que no sabe es que también lo usaré a mi favor, no me importa a qué precio.
—Le seré honesto, señor Mercier, porque tal vez su hija usé eso en mi contra, porque ella piensa que