P.O.V. Tania
—¡Estás loca, yo no soy tuyo, nunca lo fui y nunca lo seré! Pero si quieres saber quién es mi dueña, es Mia, así que pierdes tu tiempo conmigo y grábate en tu cabeza hueca que no me interesas —dijo con mucho odio en su voz y cierra la puerta cerrándola con seguro.
Eso me deja molesta, ver cómo Adriano me corre de su habitación como si fuera un perro, pero no me dejaré; yo sé lo que sentí cuando lo tocaba y no le creo ni un poco que no me desea.
Sé que eso que me dijo que estaba