Escucho que me ha llamado Caperuza y un escalofrío recorre mi cuerpo. No es de miedo, sino de atracción. No sé por qué, al oír eso, me hace sentir una sensación muy extraña a la vez que tan especial, ya que nunca antes había estado tan atraída por un hombre y menos como él. Ademas de que estoy algo sorprendida como se dio cuenta que estoy aqui.
—¿No me oíste? —me vuelve a hablar, pero ahora con una voz un poco más pesada. Y, dudosa, entró a la habitación.
—Lo siento, no fue mi intención estar v