En cuanto llego a la casa, el auto no se ha detenido del todo cuando salto y voy directo hacia la entrada. Uno de los sirvientes al ver mi prisa me abre la puerta. Al entrar me encuentro a mi padre; de inmediato, noto su preocupación en el rostro. —¿Dónde está? —preguntó con desesperación. —En la habitación… —No termina de hablar mi padre cuando ya voy corriendo por las escaleras. Subo hasta llegar al segundo piso y abro la puerta de la alcoba de mis padres, entrando en ella… P.O.V. Tania No
Karla Nesta
Hola queridas lectoras, las saluda su humilde escritora que tanto las aprecia, espero que la novela este siendo de su agrado también les agradecería que me dejaran sus comentarios los cuales leeré y estaré contestando.