—Aunque es fin de semana, no puedes salir, lo tienes prohibido. Si tu padre se llega a enterar de que al menos trataste de salir, va a tomar medidas más estrictas…
Daniel no le hizo el mínimo caso y siguió con la mirada clavada en el mismo lugar por mucho tiempo más. Incluso después que ella terminara su discurso, Daniel solo siguió esperando que Serena apareciera en su visión panorámica.
Su madre regresó al mismo lugar que ocupó antes y le habló a su hijo;
—Pasa a la mesa, hoy comeremos juntos