-El lunes en la mañana, yo aún me encontraba fatal, no sé si por la misma resaca o qué, pero era como si no hubiese digerido lo que cené ese domingo en la noche. No sé de verdad, pero fue por eso que llamé a mi padre para que me buscará en el colegio a media mañana, porque no podía más. Necesitaba acostarme, tenía muchas nauseas. »Mi padre me llevó a casa, insistió en bajar del auto para quedarse conmigo a cuidarme... Debí dejar que lo hiciera... Tal vez todo habría sido distinto... debí..., sa