Sus sentimientos no estarían por encima de sus voluntad. No era una sorpresa comprobar la lealtad de Bastian hacia la mierda de Fabritzio Marini, pero si una dolorosa desilusión.
Se odiaba a si misma por ser tan vulnerable frente a su mate.
Por un momento olvido todo, a Magrini, su venganza y lo mas importante a su madre herida. Solo al estar en los brazos de Bastián, su mundo se redujo envuelta entre el deseo y su deber con el lobo destinado a ser su dueño.
Ese alfa era poseedor de su alma, pe