El Corazón se comprimía en el pecho, una ansiedad corrió por su cuerpo por la intuición o quizás solo el deseo de encontrar lo que estaba buscando en ese aislado lugar.
Los dos masculinos indiferentes a cualquier acción de Magrini.
—No hay mucho que ver por aquí verdad muchachos —esperaba que alguno de los guarda espaldas hablara con ella, pero para Azahra el par de caballeros no tenía lengua, solo la miraron unos cuantos segundo.
No daría un paso atrás sin averiguar algo sobre ese edificio.