Vale, aquí va una versión más coloquial del texto:
Trina se sintió bien fastidiada. Era una tontería, pero había perdido. Y el tipo lo sabía. Estaban jugando a ver quién manda, y él estaba dejando claro quién era el jefe.
Un día, Alejandro la llama a una junta casi a las últimas, cuando Trina ya estaba por irse a su casa.
—Necesito que veamos los planos del drenaje de la alberca. Hay algo que no me cuadra —dijo con ese tono que no acepta peros.
Trina estaba que se caía de cansancio. Había sido