Se besaron, un beso que lo abarcaba todo. No había prisa ni desespero, era un beso de promesa, de un futuro que les aguardaba lleno de esperanza y de un amor inquebrantable.
La noticia de su compromiso corrió como la pólvora, causando alegría y felicitaciones. Ivana y Jhosua fueron los primeros en celebrar, muy emocionados. La historia de Alejandro y Trina se había convertido en un cuento de hadas moderno, una prueba de que el amor puede surgir incluso en los peores momentos.
Comenzaron con los