Nunca más te perderé de vista, había dicho Owen y Ava había interpretado esas palabras como un remordimiento de conciencia, una forma elegante de decir “fue mi culpa, te debo esto”. Nada más.
Porque en verdad ella no se consideraba una mujer que pudiera desatar pasiones irracionales, aunque sabía que era linda “en la medida de lo normal”, pero jamás se compararía con Brittany, mucho menos con Dakota, y es que Ava había visto fotos de la madre de Amy, una diosa de pasarela, curvas perfectas, y so