Owen guardó el teléfono en el bolsillo y cerró los ojos un segundo, había logrado desviar la atención de un crimen que él mismo había ordenado, como lo era la explosión del avión, hacia una narrativa que lo convertía en blanco de un ataque coordinado, había sembrado, además, la idea ante Lucero Bach, que el primo de su madre, había estado tan fuera de control que con total de presionarlo, no solo había ido en contra de su hija, también había puesto en riesgo la vida de personas tan inocentes co