Owen marcó el número de Alessandro pues se lo sabía de memoria, al cuarto pitido el hombre que para todo el mundo era el gran empresario Alessandro Santoro, respondió.
—Diga.
— Soy Owen, no trates de contactarme, aunque te estoy hablando de un número seguro, no sé por cuánto tiempo lo será, anoche me abordó Conall Bach, me aseguró que tienen a la gran sombra italiana, pero que de todas formas su gente sigue operando y han secuestrado a la hermana de Eros Zabet, Conall sabe de la entrega de cáma