Capítulo 12

Ava acudió, como cada mañana, a la habitación del cuarto piso, donde Amy dormía hecha un ovillo, abrazada a Timmy, el oso que ya había perdido parte del pelaje en una oreja de tanto manosearlo, la cortina dejaba entrar una luz suave, y la habitación olía a jabón infantil y a algo dulce que Ava ya asociaba con la niña, se sentó en el borde de la cama y le apartó un mechón de cabello de la frente.

—Buenos días, capitana —susurró— El barco zarpa en cinco minutos.

Amy abrió los ojos despacio, antes
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP