El viento acariciaba los ventanales de la casa como si susurrara secretos al oído de quienes se atrevieran a escuchar. Pamela se encontraba sentada frente al gran espejo del tocador, cepillando lentamente su cabello, aún sintiendo en la piel el eco de la noche anterior con Cristhian. Sus labios esbozaban una sonrisa leve, teñida de cierta paz, aunque en su pecho aún latía la inquietud latente que Abigail les había dejado con su distanciamiento. Nada en su mundo era completamente sereno.
Un mens