La mañana en que Cristhian Guon tomó la decisión más importante desde que Pamela se había ido de su vida, el cielo sobre la ciudad parecía haberse limpiado para dar paso a un sol tímido pero persistente. Las semanas sin ella se le habían vuelto un castigo silencioso, pero constante. Sabía que no bastaban las palabras para enmendar sus errores. Ahora, solo los actos podían reconstruir lo que el orgullo y el miedo habían desgarrado.
Con el paso del tiempo, había buscado formas sinceras y simbólic