Al entrar en su ático, Alex se detuvo en medio de la sala.
El aire pareció escapar de sus pulmones.
Ísis estaba allí, en el centro de la estancia tenuemente iluminada, vestida con un disfraz de enfermera corto, ajustado y extremadamente sexy, acompañado de medias finas y tacones altos que estilizan aún más sus piernas.
El corazón le dio un vuelco.
Sus ojos recorrieron cada detalle de ella, desde la curva de sus pechos hasta la sonrisa tímida y esperanzada que intentaba mantener.
—Vaya... —fue l