Tomó el vestido, pero durante unos segundos fue incapaz siquiera de sostenerlo. Se lo puso en silencio, subió lentamente la cremallera y se secó las lágrimas con el dorso de la mano.
Liam retrocedió un par de pasos.
—Enfermera.
Segundos después, la enfermera apareció con Meredith en brazos.
En cuanto vio a su madre, la pequeña sonrió y estiró los bracitos.
—¡Mamá!
Olivia corrió hacia ella, la tomó en brazos y cubrió su carita de besos.
—Mi amor... cuánto te extrañé. —La voz se le quebró—. Mamá