La enfermera se puso de pie.
—Donde tiene que dar órdenes es en la cama y domar a esta fierecilla que tengo justo delante. —Hizo un gesto en dirección a Olivia y retrocedió dos pasos antes de que ella decidiera atacarla.
Olivia se levantó indignada.
La enfermera soltó una carcajada.
—Vamos a recoger tus cosas antes de que él aparezca aquí. —La sonrisa se suavizó—. Ahora más que nunca necesitas ser fuerte. Voy a echarlas de menos.
Olivia respiró hondo.
—Tú también vas a recoger tus cosas... te v