Las palabras atravesaron el pecho de Olivia con una violencia silenciosa.
—Liam... —Su nombre salió quebrado mientras sus ojos se llenaban aún más de lágrimas—. No hagas esto...
—La mujer que yo amaba tenía principios. —Su voz seguía siendo baja. Controlada—. Tenía valores. —Sus ojos verdes ardían—. Lo que veo ahora es a alguien que no reconozco. Una mujer peor que cualquiera de las acompañantes que pasaron por mi cama.
La garganta de Olivia se cerró.
Las lágrimas llegaron de inmediato.
Pero no