Ninguna reacción.
Absolutamente ninguna.
Alex desbloqueó el teléfono.
—Por cierto... —una sonrisa divertida apareció en la comisura de sus labios mientras giraba la pantalla hacia él—. Me encantó el artículo sobre el evento en California.
Liam siguió leyendo durante unos segundos antes de arquear apenas una ceja.
—¿Qué artículo? —preguntó con aparente desinterés mientras firmaba un documento.
—El de tu nueva esposa. —respondió Alex, incapaz de ocultar la diversión en su voz mientras le mostraba