Ísis fue directo hacia Olívia, envolviéndola en un abrazo apretado.
—Tranquila, amiga… —susurró junto a su oído— esta nube negra va a pasar… todo va a salir bien. Él va a estar bien.
Felipe se acercó a Alex y le estrechó la mano con fuerza.
—¿Cómo está mi hijo, Alex?
Alex mantuvo la postura firme.
—Llegó consciente al hospital… fue atendido rápidamente.
Miró el reloj.
—Está en el quirófano… ya van casi dos horas.
Felipe asintió, tenso.
—Si la herida no fue tan grave… la cirugía ya debe estar te