El silencio cayó durante un segundo entero. Luna alzó la vista del dibujo, curiosa. Olivia y Liam cruzaron una mirada rápida, muda. Edgar mantuvo la postura firme, serena, mientras Laura encaró a su madre con el mentón en alto y los ojos decididos.
—¿Por qué no me casaría, mamá? —preguntó, sin apartar la mirada.
Olivia se levantó de inmediato, sintiendo cómo la tensión se espesaba en el aire. Se alisó la falda en un gesto nervioso y, por instinto, buscó a Luna con la mirada. Se acercó a la niña