Laura giró el rostro hacia él, con los ojos brillándole por las lágrimas contenidas.
—¿Dije alguna mentira, Liam? —preguntó, con la voz baja pero firme, sosteniéndole la mirada.
El silencio pesó un instante. Érica se llevó una mano al pecho, visiblemente herida.
—Yo amaba a tu padre. —dijo, con la voz quebrada—. Yo creí que él ya no tenía nada con Meredith. No sabes lo que tuve que pasar para aceptar todo eso. —respiró hondo—. No quiero esa vida para ti. Vas a sufrir.
Laura alzó el mentón, la v