Liam se acercó acompañado de Olívia; su mirada atenta se posó primero en Laura y luego en la copa vacía que ella sostenía.
—Laura… —dijo en un tono controlado, pero firme—. No te excedas con la bebida. Recuerda que hoy celebramos las bodas de nuestros abuelos. —Hizo una breve pausa, con la mandíbula tensa—. Si sigues así, yo mismo le pediré a Edgar que se retire.
Olívia tocó discretamente el brazo de él, en un gesto inmediato de contención.
—Liam… —dijo en voz baja, pero segura—. No vas a ser d